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El Área de Mejora de la Enseñanza en La Dirección de Educación Secundaria promueve a través de los CAJ, la creación de ámbitos específicos para el desarrollo de otros aprendizajes alternativos, del buen uso del tiempo libre, de la vida en la naturaleza, de la grupalidad, de la construcción de ciudadanía, de la expresión creativa
El MECyT ha impulsado el proyecto CAJ con la intención de construir un programa nacional de alto impacto que discuta los modos de pensar a los jóvenes, que sea capaz de reconstruir los lazos entre generaciones y sea potente para cuestionar a la escuela en sus supuestos y prácticas más rígidos y tradicionales.
La difusión y extensión de este proyecto apunta no sólo a dar una mayor cobertura en todo el país sino a profundizar e incorporar temáticas y debates que no estaban presentes en la agenda pública.
La lógica curricular, la distribución de los tiempos y la habilitación de los espacios que habitualmente diseña la escuela entran en diálogo con las prácticas y los supuestos del CAJ. Este diálogo supone que se ponen en juego las tensiones que permiten abordar de modo superador el vínculo pedagógico, las miradas de los adultos sobre los jóvenes y las lógicas que sostienen las prácticas educativas.
El CAJ construye su interacción con la escuela de la cual forma parte, teniendo en cuenta lo específico de cada espacio. Una y otro no son más ni menos comprensivos de las necesidades de los jóvenes y de las posibilidades de incidir en su futuro. Se trata de espacios diversos cuyos condicionamientos son dispares. Los vínculos entre ambos implican el reconocimiento y la aceptación de estas diferencias, y la identificación de los elementos en común.
El propósito último y común es la formación de los adolescentes y jóvenes, la trasmisión de la cultura, y la distribución de conocimientos y herramientas que le permitan a las nuevas generaciones disponer de mejores recursos para tramitar sus vidas como ciudadanos, como sujetos libres, como personas felices.
El CAJ es a la vez un espacio que permite la reinserción institucional a muchos adolescentes y jóvenes que encuentran a partir de la participación en actividades no formales la posibilidad de restablecer su vínculo con el acto de aprender y con la construcción de los saberes con otros.
Aún cuando no puede esperarse que la sola existencia de los CAJ "produzca" los cambios necesarios en lo que acontece en las aulas de lunes a viernes, es indudable que este nuevo espacio institucional contribuye a instalar temas y climas favorables a las transformaciones que la sociedad y los jóvenes demandan de la escuela secundaria actual.